Hay algunos…

 

Algunos se mueren, otros se van, casi todos permanecen al menos unos años, a pocos se les recuerda más de dos generaciones, la mayoría queda en fotos, películas, frases, recuerdos personales, etc. etc.

Pero quienes verdaderamente trascienden son aquellos que, dedican su vida a éso, a trascender, a buscar ser recordados por sus aportaciones, por sus hallazgos, por sus devoción hacia sus semejantes, así tenemos grandes nombres y grandes recuerdos.

Covey fue y será de ellos, no importa cuando murió ni cuándo lo entierren, al igual que Jobs permanecerá incólume, así, quietecito, como si siempre estuviera y estará ahí.

Creo que “el maestro” solo necesita unas palabras de reconocimiento y agradecimiento, con sus enseñanzas nos aporta un método de vida, un sistema de cómo hacer las cosas y mejorar.

Un abrazo amigo Stephen, dónde quiera que estés.

 

Saludos

 

 

Francisco Olivares A.

Categorizado bajo: Capacidades

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