conclusión de un discurso

El cierre del discurso

 

 

Planeando la Conclusión:

El propósito de la Conclusión es resumir la totalidad del discurso en unas cuantas palabras. Para ello, debe darse a la audiencia una sensación de terminación, resumiendo el contenido del cuerpo del discurso y/o incitando a la audiencia a la acción.

Aunque la Conclusión debe lograr sus tres objetivos, cualquiera de ellos puede ser suficiente para cumplir con las necesidades de un discurso en particular.

Con el fín de brindar a la Audiencia un sentido de finalidad o integridad, la conclusión deber ser diseñada adecuadamente para tener un balance con la introducción.

Recordemos que, una vez que el cuerpo del discurso está completo, entonces, es posible determinar cuáles serán una Introducción y una Conclusión apropiadas.

Nunca deberán ser demasiado largas ni demasiado cortas.

Evite el anti-climax. No existe nada peor para una Audiencia que pensar que el Orador está concluyendo y de pronto reinicia con algo nuevo o no acaba de terminar nunca.

Una vista previa de su discurso le ayudará a evitar estos anti-climax.

Aquí tiene algunas sugerencias para dar una sensación de finalidad e integridad:

  • Una frase significativa: Reserve una frase particularmente efectiva de alguna de sus mejores fuentes y úsela como base de su conclusión.
  • Una declaración estadística: “Unicamente 5,500 niños son ahora patrocinados a través de la Federación Salvemos a los Niños. Sólo 5,500.”

Pensemos en los miles que aún necesitan ayuda. ¿No existen más de 5,500 familias en el país que pueden permitirse compartir una pequeña cantidad de sus ingresos con un pequeño en situación precaria en el extranjero?”

  • Un ejemplo montado: “Déjenme contarles una historia antes de terminar. Esta es la historia de Stella Saradari de Serres, Grecia.

Su padre murió combatiendo a los comunistas en las montañas de Grecia; su madre trabaja como empleada doméstica. Stella, su hermano Constantine y su madre viven en un sólo cuarto. Su casa se derrumbó tras un invierno particularmente duro, y tuvo que ser reconstruido por sus vecinos…”

La Conclusión de todo Discurso debe resumir su contenido.

Si Usted le dice a su Público en su Introducción qué es lo que debe esperar de su Discurso diciendo “Voy a hablarles acerca de tres situaciones”;

Si Usted señala a la Audiencia en el cuerpo de su discurso en qué momento está hablando sobre cada uno de estos puntos diciendo “Primero, hablaremos de…”; y si, en conclusión usted dice “Ahora, hemos cubierto tres puntos acerca de…” su público no podrá más que tener una idea clara de su mensaje.

Si esto suena demasiado básico para Usted, recuerde que se encuentra altamente familiarizado con el contenido de su discurso y ha revisado su material repetidamente.

Su Audiencia, por el contrario, no ha tenido esta oportunidad. Si dá a su Audiencia tres oportunidades de revisar su estructura principal (una vez en la Introducción, una vez en el cuerpo y una vez en la conclusión), no deberá preocuparse de que se produzcan malos entendidos..

Las Conclusiones sugeridas resumirán su contenido en un gran número de casos. Pero, su Idea Central será aún más clara si además revisa para su Público el contenido de las partes principales de su Discurso. Si no es organizado, no podrá realizar dicho resumen.

La conclusión deberá solicitar a la audiencia de forma clara y contundente las acciones que usted espera de ella, cuidado con terminar el discurso solamente con buenos deseos, aproveche y haga que la audiencia perciba que utilizó su tiempo eficiente y productivamente y que usted tuvo el cuidado de no hacerla inútil.

Francisco Olivares A.

Categorizado bajo: Speach de Ventas

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