Ante el público

¿Pánico al micrófono?

 

 

Preparación de la Introducción a la  Conclusión

La introducción y la conclusión apropiadas solo pueden establecerse cuando ha sido determinado el cuerpo del discurso, la idea central y definida la reacción deseada por la audiencia.

Planeando la Introducción

El propósito de la introducción es preparar al público para escuchar su discurso.

Para esto, se debe obtener la atención de la audiencia, ganarse su gusto y respeto, y crear un interés en las ideas que usted va a presentar.

Hablar de forma inteligente racional, audible, clara y con energía.

No es necesario señalar que un discurso mal escuchado es prácticamente igual a un discurso no realizado.

Los miembros de una audiencia, necesitan escuchar desde el principio para poder comprender completamente un discurso.

Lo que se puede decir para obtener la atención, dependerá por supuesto del oradador, de la audiencia y de la situación.

Algunos enfoques que han sido exitosos en el pasado son:

  • Una declaración alarmante: “¡Más gente ha fallecido en nuestras carreteras que la que ha muerto en todos los campos de batalla en las historia del mundo!”
  • Una declaración aparentemente increíble pero cierta: “Hay muchos ciudadanos que realmente disfrutan de pagar sus impuestos.”
  • Una pregunta o serie de preguntas: “¿Alguna vez se ha detenido a pensar en cómo sería vivir en el Polo Norte?, ¿Alguna vez se ha preguntado cómo sería si usted fuera un Esquimal?”
  • Una frase célebre: “De entre todas las palabras tristes jamás pronunciadas o escritas, las más tristes son éstas: ¡Podría haber sido!”
  • Abordar como una junta de negocios: “Hoy discutiremos tres asuntos. Primero, debemos considerar . . . etc.”

Un ejemplo: podría usar una historia seria, una anécdota, un chiste o una parábola.

Recuerde que una imagen vale lo que mil palabras de explicación.

A todo el mundo le gustará una buena historia.

Note en qué forma los oradores que usted escucha consiguen la atención de su público. Recuerde, la primera frase que diga será escuchada por todos. Nunca más tendrá un porcentaje tan alto de escuchas.

No pierda su mejor oportunidad usándola en formalidades o trivialidades.

La rutina de nombrar a visitantes importantes, puede dejarse para una parte menos importante el discurso. “Damas y Caballeros” es el tipo de saludo más seguro y es comúnmente utilizado en la mayoría de las intervenciones.

Ahora que usted tiene la atención de su Audiencia, necesita concentrarse en obtener el gusto y respeto, suficiente, como para continuar escuchándolo.

Con un Público hostil, puede ser necesario prolongar la introducción, pero para la mayoría de las audiencias, es suficiente con que usted se encuentre bien preparado para hablarles, que usted esté interesado en ellos y que haga su trabajo tan rápido y bien hecho como sea posible..

Evite introducciones largas. Vaya al punto. Evite disculparse a cualquier costo. El orador que dice “No estoy muy calificado para hablarles de este tema, pero…” no debería estar hablando para empezar.

Su introducción debe robar el interés de su audiencia en el tema del que va a hablar.

Entonces, su declaración alarmante, retando lo establecido, series de preguntas, frases célebres, tipo junta de negocios o ilustrando, deberá señalar el tema de su discurso.

No caliente al Público con una serie de bromas sin relación para entonces decir “Bien, mejor volvamos al tema”. Puede usar bromas, pero seleccione algunas que ilustren su punto.

Si piensa que estará nervioso durante los primeros minutos de su discurso, comience con una introducción que requiera movimiento.

Coloque una gráfica a un lado del estrado, de manera que pueda caminar para señalar un punto, organice una demostración y práctica para abrir, o planeé algunas notas en papel en sus manos para usar al principio.

El movimiento físico le ayudará a relajarse. Practique los movimiento en su introducción para ayudarse a sentirse cómodo.

Cómo se observa en lo tratado anteriormente, una Introducción para un discurso en particular puede trabajarse en términos de la personalidad del orador, del Público y de la situación del momento.

Hemos ofrecido algunas recomendaciones generales que usted puede incorporar en sus discursos, pero debemos hacer énfasis en tener estas precauciones::

  • Primero, las Introducciones deben ser tan breves como sea posible.
  • Segundo, pueden incorporarse materiales a la Introducción únicamente si contribuyen a alguno de los tres propósitos de la misma.
  • Tercero, entre más original y oportuna sea la Introducción, más efectiva será.
  • Cuarto, todas las Introducciones deben ser planeadas, sin embargo, deberán ser lo suficientemente flexibles para incorporar las eventualidades que sucedan.

Francisco Olivares A:

Categorizado bajo: Speach de Ventas

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