Habilidad de hablar en publico

Desarrollar esta habilidad

 

 

Subdivisiones del Discurso

Cuando ya ha elegido una IC, debe entonces dividirla en varias sub-ideas las cuales, por turnos, se convertirán en el tema central del cuerpo de su discurso. La selección de temas centrales en un discurso es un paso muy importante en la planeación.

Primero, los temas centrales, al ponerse juntos, deben cubrir el tema por completo. Por ejemplo, un discurso que tenga como Idea Central “El Gobierno del País es Eficiente” debe contener las siguientes ideas subordinadas:

A.      El Poder Legislativo es Eficiente

B.      El Poder Ejecutivo es Eficiente

C.      El Poder Judicial es Eficiente

El Gobierno tiene tres Poderes. No existen partes adicionales.

El completo desarrollo de estos Temas Centrales, desarrollan la Idea Central y muestran que el Gobierno es su totalidad, es eficiente.

El tener una Idea Central, dividida en sub-ideas adecuadamente seleccionadas y respaldadas, significa garantizar la cohesión del discurso. Como resultado de esta cohesión, el Público realmente creerá en que se le ha dado el panorama completo.

Su propia experiencia le mostrará que usar únicamente algunas sub-divisiones, le ayudará a comprender y recordar una idea compleja, mientras que demasiadas, tenderán a confundirlo.

Por esta razón, no deberá exceder de cinco sub-ideas.

Las experiencias del pasado indican que cinco temas centrales se acercan al número máximo de temas que la gente puede recordar fácilmente. Demasiados sub-temas podrían dañar la cohesión de su discurso. Más de cinco sub-ideas indican “peligro” para el orador.

El orden en el que el material del discurso es presentado puede fortalecer o debilitar el efecto del mismo. El orador debe asegurar que su discurso encaje perfectamente en los patrones de pensamiento de la audiencia, de otra forma, deberá acomodar sus datos en relación a la fuerza de cada punto.

Un discurso debe ser organizado entre tres y cinco puntos.

Entre más cercanamente se aproximen sus ideas a los siguientes esquemas, más efectivo será.

El Esquema

El Orador debe comenzar el esquema de su discurso estableciendo su Respuesta Deseada de la Audiencia en los términos más concretos que le sea posible. Esto garantiza que el orador que sus pensamientos acerca del propósito de su discurso son claros.

Deberá entonces grabar la Idea Central. Este es el siguiente paso debido a que la selección de la Idea central determinará el marco del discurso.

Una vez seleccionada la Idea Central, el orador deberá revisar si en realidad (al ser desarrollada) provocará la Respuesta Deseada.

La división de la Idea Central en sub-ideas deberá ser el siguiente paso.

Antes de completar el esquema, es necesario por supuesto, explorar cada sub-idea, leer acerca de ella, hablar acerca de ella y grabar cualquier respaldo que pueda encontrar para ella.

En este punto puede ser necesario revisar la Idea Central y las sub-ideas para ver si sus lecturas u otras investigaciones pueden ayudarle a mejorar alguno de los Temas Centrales que haya elegido anteriormente.

El siguiente problema será seleccionar de entre el material grabado, los mejores respaldos disponibles para cada idea en particular; decidir cuánto se necesita y acomodarlo del modo más efectivo.

Si algunos Temas Centrales requieren datos de soporte más específicos que los hallados, deberá realizarse una investigación adicional.

Ahora que hemos establecido las ideas, necesitaremos realizarnos más de una pregunta: “Cuál de estas ideas aceptará mi público únicamente por mi palabra y cuál de ellas requerirá respaldo adicional?”

En general, entre más radical sea una declaración, más probablemente necesitará citar alguna fuente como referencia para inclinar al Público en favor de su línea de pensamiento.

Francisco Olivares A.

Categorizado bajo: Speach de Ventas

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