Hablar en publico

Hablar en Publico

 

 

 

Hay momentos en que cada uno de nosotros es llamado a hacer frente a un grupo de personas.
No existe una razón por la cual no se pueda abordar este reto con relativa facilidad y confianza en sí mismo.

 

El Propósito de Hablar

Los Discursos Públicos son realizados en muchas y diversas ocasiones, pero sin importar cuál sea la ocasión, el Orador espera obtener la aceptación de su punto de vista por parte de la audiencia.

Por lo tanto, todos los discursos son PERSUASIVOS:

Persuadir a la audiencia a creer su información, persuadir a la audiencia a cambiar sus creencias, persuadir a la audiencia no sólo a cambiar sus creencias, sino también a actuar en el cambio.

El PROPOSITO  estará determinado por el tipo de público al que se estrá hablando; por las circunstancias del discurso; y en ocasiones por el curso de acción que se estra recomendando..

Pero, ya sea que el propósito de un discurso en particular sea determinado por el público, por las circunstancias o por el mismo orador, la preparación del discurso público debe comenzar con el establecimiento de un OBJETIVO PRINCIPAL.

Este propósito deber ser puesto en una frase específica y concreta.

Un conocimiento claro del propósito del discurso es tan útil para el orador como lo es un mapa para un conductor. El propósito da sentido al discurso y, en cierta medida, gobierna todos los esfuerzos subsecuentes que haga el orador.

El orador debe entonces comenzar a preparar su intervención por preguntarse exactamente qué reacción desea que su audiencia tenga.

Llamamos a esta reacción “Respuesta Deseada” (RD).

Una persona que recomienda deliberadamente a su público una acción en su propio detrimento es deshonesta; aquel que lo hace sin saberlo es ignorante. Ciertamente, el orador debe evitar ambos escenarios.

El orador puede recomendar tomar acciones que beneficien al auditorio, y tener especial cuidado que lo que recomiende sea práctico y ejecutable y no esperar respuestas en auditorios que no tengan las características especificadas en el objetivo del discurso.

2.   Selección de la Idea Central

La gente tomará acciones consistentes con las ideas que les resultan aceptables.

Para obtener la aceptación de una RD por parte del público, el orador debe presentar una idea que lo lleve a obtener dicha respuesta.

Para clarificar la relación entre la Idea Central (IC) y la Respuesta Deseada de la Audiencia, permítanos considerar los siguientes ejemplos de RD:

A.- Donar dinero a obras benéficas

B.- Votar en las siguientes elecciones nacionales

C.- Leer mejores libros

Idea Central:

A1.    Si dona dinero a obras benéficas, cumple con una obligación social.

A2.    Si realiza donaciones para obras benéficas, puede deducirlo de impuestos.

A3.    Las Organizaciones de Caridad ayudan a su comunidad.

B1.    Votar es un privilegio.

B2.    Votar es un deber civil.

B3.    Votar para tener un buen gobierno.

C1.    Existen grandes historias de amor entre los Clásicos.

C2.    Las Biografías pueden ser instructivas.

C3.    Las Novelas Históricas pueden ser una lectura agradable.

 

Creando un mejor discurso

Estos ejemplos de Ideas Centrales pueden parecer, a primera vista que son argumentos que inclinen a la audiencia a tomar la acción recomendada.

Permítanos distinguir entre una Idea Centrar y un Argumento.

Una Idea Central es aquella que, si es aceptada, provocará una “RD”.

En los ejemplos anteriores, si el público es la congregación de una iglesia, la primera idea de la lista podría ser una elección inteligente.

Por el contrario, si el público estuviera compuesto por hombres de negocios, las donaciones como opción para deducir de impuestos sería una mejor opción.

Si ninguna de las anteriores parecieran apropiadas, apelar al beneficio personal sería la mejor opción.

Es claro que un grupo en particular aceptará una idea con mayor rapidez que otro.

La selección de una IDEA CENTRAL  es simplemente una pregunta cuyo objetivo  sea  generar acciones para que el público tome la acción deseada por el orador.

Cuando se selecciona una Idea Central, al igual que al seleccionar una Respuesta Deseada, el orador debe considerar la naturaleza de su público. La Idea Central que elija debe estar dentro del rango de comprensión de su público.

El público debe de haber tenido la experiencia necesaria para comprender la idea. La Idea Central debe suponer un reto para la Audiencia, nunca debiera ser una idea trillada.

Francisco Olivares A.

Categorizado bajo: Speach de Ventas

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