¿Trabajas mucho y no vez resultados? ¿Tu eficiencia no es la que desearías?

Sabías que esa última venta que se te cayó, en realidad no la perdiste sino que nunca hubo intensión de compra alguna de parte del prospecto.

Sí, eso pasa más frecuentemente de lo que te imaginas, pero la culpa es tuya de todas maneras.
¿Porqué tú culpa? Pues resulta que si no realizas una metodología adecuada de ventas no te darás cuenta del fracaso hasta que ya es muy tarde, y con costos realizados en el proceso de venta que nunca se van a recuperar.
Y me atrevo a asegurarte que esa frase de “…así son las ventas, unas se dan otras no” , es la típica respuesta de un vendedor rumbo al fracaso.

¿No te gustaría saber de antemano qué prospectos hay que abandonarlos antes de que incurras en gastos (o seudo-inversiones) con prospectos  mal intencionados?

Escucha este vídeo y te ilustrará mucho el porqué y el cómo puedes evitar malos ratos.

 

 

Calificar al prospecto es parte de un ciclo de venta que evita caer la trampa de los compradores para sacarte información y que no tienen intensión de compra alguna. Inclusive hay casos de personas que así justifican su propio trabajo y te hacen a tí trabajar para ellos sin que te paguen nada.
Cuidado.

Categorizado bajo: Calificando a un Cliente

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